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¿Las tortas para el postre?

El gráfico de torta (pie, pastel, circular, o como prefieran llamarlo), es una de las formas de representación gráfica de datos más conocidas y utilizadas. Probablemente todos la hemos usado alguna vez en algún reporte en el colegio, la universidad, o en nuestros trabajos. Sin embargo, muchas veces no nos detenemos a pensar en si esta es o no la mejor forma de mostrar la información que queremos. En internet, se encuentran bastantes opiniones y razones del por qué no deberíamos utilizar NUNCA este tipo de gráfico, pero déjenme decirles que no estoy completamente de acuerdo. Si bien hay algunos puntos importantes nunca debemos cerrarnos a esta alternativa del todo ya que puede ser en ciertos casos la mejor opción.

Partiremos revisando los casos cuando no debemos usarlos y cuales son algunas alternativas que podemos utilizar, finalmente veremos los casos donde podrían ser una buena opción.

Representar muchas categorías

Cuando el total se reparte entre varias categorías nos causa principalmente dos problemas. El primero tiene que ver con un tema visual, ya que demasiadas particiones y colores en un mismo gráfico pueden desmotivar el análisis por parte del usuario. El segundo problema, si obviamos el primero, es poder hacer comparaciones entre las particiones. En el ejemplo, al repartir el circulo entre tantos meses, estos terminan siendo de tamaños muy similares, por lo que la comparación de los tamaños de los trozos de la torta se torna bastante difícil.

Esto se soluciona en parte con el uso de las etiquetas de datos, pero en este caso, no sería mejor utilizar una visualización que solo contemple esto como, por ejemplo: una tabla.

Pero probablemente la opción más adecuada en este caso, sería remplazarlo por otro tipo de gráfico que si permita hacer comparaciones entre los meses de manera mucho más sencilla, como lo son los gráficos de columnas.

Incluso en esta visualización, se hace innecesario usar distintos colores, ya que la separación entre cada columna es bastante clara. El ojo humano esta mejor capacitado para hacer comparaciones entre longitudes que entre áreas.

Hacer comparaciones entre dos gráficos

Si queremos comparar como ha evolucionado la composición de las partes, una tentación sería utilizar dos gráficos de pie por ejemplo para dos periodos distintos. Por el mismo motivo mencionado al final del punto anterior, es muy difícil hacer comparaciones cuando no son tan evidentes las diferencias, por ejemplo, en el caso de Colombia. Y nuevamente, si tenemos que acudir a las etiquetas el gráfico pierde sentido. Acá nuestra solución va nuevamente por el lado de las barras o columnas, y aunque por otro lado se pierda la noción del componente sobre el todo, debemos elegir que consideramos más importante. Si estamos trabajando en Power BI, esto requiere un paso adicional, ya que debemos crear una medida para los valores, aunque esta es bastante sencilla.

% Total = 
VAR _Den = 
CALCULATE(
    [Ventas],
    ALL(Zonas[Pais])
)
RETURN
DIVIDE([Ventas], _Den)

Una segunda alternativa sería un grafico de barras apiladas, que resuelve uno de los puntos que el gráfico anterior no, pero con excepción de las categorías que están en los extremos, para las que están en la parte de al medio no es tan sencillo hacer la comparación entre los distintos periodos. Y de nuevo, si tenemos que apoyarnos en las etiquetas, se pierde el sentido.

Ahora vamos a ver algunas situaciones en las que si podría ser recomendable usar un gráfico de pie.

Tenemos dos segmentaciones

Si vamos a dividir nuestro gráfico en solo dos partes, podría ser una buena opción. Al tener dos categorías tenemos dos opciones, una es mayor al 50% o no. Si queremos monitorear, por ejemplo, la paridad de genero en una empresa, esta visualización se vuelve intuitiva, además que nos permite varias los tipos de gráficos que usamos y no apuntar siempre a las columnas/barras (esto probablemente lo cubriremos en otro post).

Ahora si la cantidad de secciones son más de dos, y nuestro énfasis es cuáles corresponden a una proporción grande y cuáles a una más pequeña, el gráfico podría también ser el adecuado.

Sin embargo, también podríamos inclinarnos por otro tipo de gráfico igual o más adecuado, como el treemap.

Comparar un grupo relativo sobre el resto

Finalmente, si nuestro foco va a estar solo en una categoría y su comparación relativa sobre todo el resto, este será una opción válida. Eso sí, acá una buena idea sería agrupar el resto en un solo color para obtener un gráfico similar al ejemplo de dos segmentaciones.   

No siempre todas las visualizaciones nos servirán para poder representar la información de la manera que queremos, por lo que es importante poder identificar para que situaciones son más adecuadas cada una de ella y cuales son las consideraciones que debemos tener.

Si quieres aprender más sobre este y otros tipos de gráficos y su correcta utilización, consulta por nuestro curso de Storytelling con Datos.

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